Todos bebemos agua, algo sencillo y simple que lo hacemos des de pequeños, y aun así muchos cometemos pequeños errores diarios que, sin darnos cuenta, pueden afectarnos a nuestro bien estar general, a la digestión y a nuestra piel.
Con los años, el cuerpo cambia y nuestras necesidades también. Por eso, hoy te comentamos los 5 errores más comunes al beber agua.
1. Beber solo cuando tienes sed
La sed no es una señal preventiva, es una señal de alarma. La sed no es una señal preventiva, es una señal de alarma. Cuando sientes sed, tu cuerpo ya está empezando a deshidratarse. Y a medida que pasan los años, esta señal se vuelve menos intensa, esto, provoca que pasemos muchas mas horas sin beber agua.
Qué provoca:
Cansacio, dolor de cabeza, baja concentración, piel apagada y digestiones pesadas.
Qué hacer:
Beber pequeños sorbos de agua a lo largo del día, incluso cuando no tengas sed.

2. Pensar que café, infusiones o refrescos cuentan como agua
Aunque el café, té o las infusiones contienen líquidos (agua), muchos de ellso son diuréticos y favorecen la pérdida de agua. Los refrescos, además, contienen azúcares que deshidratan aún más. ç
Qué provoca:
Retención de líquidos, hinchazón, cansancio y deshidratación silenciosa.
Qué hacer:
La base de tu hidratación diaria deber ser agua. Puedes tomar café o infusiones, pero nunca como sustituto del agua.
3. Beber mucha agua de golpe y nada en horas
Muchas personas beben medio litro de golpe por la mañana y después pasan horas sin volver a hidratarse. El cuerpo no puede aprovechar toda esa agua de una sola vez.
Qué provoca:
Sobre carga renal momentánea y deshidratación continua durante el resto del día.
Qué hacer:
Beber de forma constante.

4. No presentar atención a la calidad del agua
No toda el agua es igual. El sabor, residuos, cloro o impurezas influyen en cuánto bebemos y cómo nos sienta.
Qué provoca:
Muchas mujeres beben menos agua simplemente porque no les gusta su sabor. O consumen agua embotelladas sin ser conscientes de su contenido.
Qué hacer:
Asegúrate de que el agua que consumes en casa sea limpia, agradable de beber y segura para toda tu familia.
5. Pensar que «beber poco» es normal porque siempre ha sido así
Muchas personas dicen: «Yo siempre he bebido poco y estoy bien». Pero con la edad, esa falta de hidratación pasa factura, piel más seca, más fatiga, articulaciones rígidas y digestiones lentas.
Qué provoca:
Envejecimiento prematuro, menos energía, peor tránsito intestinal y mayor sensación de pesadez.
Qué hacer:
Empezar poco a poco. No hace falta cambiarlo todo de golpe. Solo ser más consciente de cuánta agua bebes cada día.
El agua es uno de los gestos de autocuidado más simple… y más olvidado.
Cuidamos de todo, de la familia, del trabajo… pero nosotros muchas veces somos los últimos.
Empezar a cuidarte a través del agua puede ser mucho más sencillo de lo que imaginas. Hidratarse bien no debería ser complicado, sino un hábito fácil y agradable.
Con Acquax, tener agua de calidad en casa es fácil, cómodo y pensado para el bienestar de toda la familia. Un pequeño cambio en tu día a día que puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes
